El subsuelo de Chiguayante, modelado por la dinámica sedimentaria del río Biobío, presenta una estratigrafía compleja donde las terrazas fluviales alternan gravas arenosas con lentes de limo de espesor variable. En este contexto geotécnico, la tomografía sísmica de refracción y reflexión se convierte en una herramienta no invasiva de gran valor para proyectos de ingeniería civil, ya que permite mapear la profundidad del basamento rocoso y detectar cambios laterales en la rigidez del terreno que los sondajes puntuales podrían no identificar. Nuestro equipo técnico despliega líneas sísmicas de alta resolución en Chiguayante, procesando los datos para generar perfiles de velocidad de onda P y S, un insumo crítico cuando se requiere complementar la información del sondaje SPT en terrenos de alta heterogeneidad sedimentaria.
Los perfiles sísmicos de alta resolución en Chiguayante permiten identificar contactos entre gravas fluviales y roca meteorizada que los métodos directos no logran definir con claridad.
